Guía de compra del aloe vera: formatos, calidad y precauciones
Respuesta corta: el aloe vera se usa en dos formas que no son intercambiables. El gel tópico es un cosmético que se aplica sobre la piel y se elige por porcentaje real de aloe, lista de ingredientes corta y buena conservación. El jugo o zumo es un alimento o complemento alimenticio que se bebe, se elabora solo con la pulpa interior y debe llevar la aloína en niveles residuales. Un producto de gel decente cuesta entre 8 y 18 € el bote de 200-250 ml, y un litro de jugo ecológico entre 12 y 22 €. Ningún formato sustituye a un tratamiento médico.
Escribimos esta guía después de leer decenas de etiquetas en supermercado, herbolario y Amazon, y de comprobar lo mismo una y otra vez: dos botes que parecen idénticos por fuera pueden llevar dentro un 99% de zumo de hoja de aloe o un 15% diluido en agua y espesado con goma xantana. El precio no siempre delata la diferencia. Lo que sí la delata es saber leer cuatro cosas de la etiqueta, y a eso dedicamos la mayor parte de lo que viene.
Qué es el aloe vera y qué parte de la planta se aprovecha
El aloe vera es una suculenta de hojas gruesas, lanceoladas y con dientes en el borde. Crece bien en clima mediterráneo y subtropical: en España hay cultivo comercial en Canarias, Andalucía, Murcia y la Comunitat Valenciana, además de la producción clásica de México, República Dominicana y Costa Rica. Una hoja adulta se cosecha a partir de los tres o cuatro años de la planta, que es cuando el gel interior alcanza su mejor densidad.
Al cortar una hoja se ven tres capas. La corteza verde, dura y rica en clorofila, que se descarta. Justo debajo, una fina capa de látex amarillo intenso, amargo y pegajoso, conocido tradicionalmente como acíbar. Y en el centro, el parénquima o filete, ese bloque gelatinoso, translúcido y casi insípido que es el que interesa tanto en cosmética como en alimentación.
La calidad de un producto de aloe empieza en cómo se separan esas capas. El método artesanal, el fillet manual, consiste en pelar la hoja a cuchillo y lavar el filete para arrastrar los restos de látex. El método industrial, el prensado de hoja entera, tritura todo y luego filtra con carbón activo. El primero da un producto más limpio de partida; el segundo es más barato y necesita un control de aloína más estricto para llegar al mismo sitio.
Si un producto oral no te aclara si se ha elaborado con el filete interior o con hoja entera, ya sabes bastante sobre el cuidado que ha puesto el fabricante en explicarte lo que compras.
Por qué la aloína cambia la conversación
La aloína (aloína A y B) es el derivado hidroxiantracénico mayoritario del látex. Tiene un efecto laxante potente y bien documentado, y es la razón por la que el aloe entero se ha usado tradicionalmente como purgante. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria revisó estos compuestos y el resultado fue el Reglamento (UE) 2021/468, que prohíbe la aloína y las preparaciones de hoja de Aloe que la contienen en alimentos, incluidos los complementos alimenticios.
Traducido a la estantería: un zumo de aloe legal en la Unión Europea tiene que estar decolorizado o elaborado únicamente con el filete, y la aloína debe quedar en trazas. El límite operativo que maneja la industria y que exige el IASC para su sello es de menos de 10 ppm (10 mg por kilo), y muchos productores serios trabajan por debajo de 1 ppm. Si compras un jugo de importación por internet fuera del circuito europeo, ese control puede no existir.
En cosmética la lógica es distinta pero también hay reglas. El Reglamento (CE) 1223/2009 obliga a que cada cosmético tenga un informe de seguridad y una persona responsable con dirección en la UE. La presencia de látex en un gel tópico no es peligrosa del mismo modo que ingerida, pero sí explica que algunos geles muy artesanales huelan raro, se oxiden antes y den más reacciones en pieles sensibles.
Bajo la palabra "aloe" conviven productos con normativas, precios y usos que no se solapan. Esta es la comparativa que usamos nosotros para orientar a quien nos pregunta.
Comparativa de formatos de aloe vera. Precios orientativos de venta al público en España, verano de 2026, en herbolario, gran superficie y marketplace.
| Formato | Marco legal | Uso | Precio típico 2026 | A quién le encaja |
| Gel puro tópico (200-250 ml) | Cosmético (CE 1223/2009) | Piel y cabello | 8-18 € | Uso diario, aftersun, pieles que se irritan con texturas grasas |
| Jugo o zumo bebible (1 L) | Alimento o complemento alimenticio | Oral | 12-22 € | Quien quiere probar el aloe oral con dosificación flexible |
| Cápsulas o comprimidos (60-90 uds.) | Complemento alimenticio (RD 1487/2009) | Oral | 10-25 € | Comodidad, viaje, dosis fija sin sabor amargo |
| Crema o loción con aloe (100-200 ml) | Cosmético | Piel seca | 7-20 € | Pieles secas que necesitan también lípidos, no solo agua |
| Aftersun con aloe (200-400 ml) | Cosmético | Después del sol | 6-15 € | Verano y uso familiar, formato grande |
| Planta viva en maceta | Producto vegetal | Casero | 6-15 € | Quien quiere gel fresco puntual y acepta su corta duración |
Dos avisos sobre esa tabla. El primero: un gel al 99% y una crema con aloe no compiten, se complementan. La crema lleva emolientes y oclusivos que el gel no tiene, y en piel muy seca o en invierno el gel solo se queda corto porque el agua que aporta se evapora. El segundo: la planta en maceta es preciosa, pero el gel que sacas de una hoja cortada dura muy poco, se oxida en horas y arrastra látex si no lo lavas bien. Para un uso puntual va bien; como rutina, no compensa.
Gel al 99% frente a gel al 99,9%: qué significan esos decimales
Casi ningún gel comercial es aloe al 100%, y el que lo afirma suele estar redondeando. El aloe puro es agua con mucílagos: sin espesante se escurre, sin conservante se contamina en días y sin regulador de pH se degrada. Ese 1% restante suele ser goma xantana o carbómero, un conservante autorizado, un quelante como el EDTA o el fitato sódico, y a veces ácido cítrico para ajustar el pH.
La pregunta útil no es "¿es 99 o 99,9?", sino de qué es ese porcentaje. Hay dos trucos habituales. Uno: declarar 99% de "extracto de aloe", cuando ese extracto puede ser polvo reconstituido en agua a razón de 1:200. Otro: poner en el frontal "99% aloe vera" y en el INCI abrir la lista con Aqua, lo que indica que el agua manda por peso. Un gel honesto abre su lista de ingredientes con Aloe Barbadensis Leaf Juice.
Cómo elegir un gel de aloe vera: seis comprobaciones en el lineal
Estas son las seis cosas que miramos, en este orden, antes de meter un bote en la cesta. Llevan menos de un minuto y descartan la mayoría de los productos flojos.
1. El primer ingrediente del INCI
Dale la vuelta al bote y busca la lista Ingredients. Si empieza por Aloe Barbadensis Leaf Juice (o Leaf Juice Powder reconstituido, que también vale si el porcentaje es alto), vas bien. Si empieza por Aqua y el aloe aparece en cuarto o quinto lugar, estás comprando agua gelificada con un toque de aloe, y su precio debería reflejarlo.
2. Longitud de la lista
Un gel sensato tiene entre cinco y doce ingredientes. Cuando pasa de veinte suele ser porque lleva perfume, extractos decorativos en cantidades simbólicas y colorantes. El color, por cierto: el aloe puro es transparente o ligeramente ambarino. Ese verde fluorescente tan reconocible de algunos aftersun sale de CI 42090 y CI 19140, y no aporta nada.
3. Perfume y alcohol
Si el objetivo es una piel que se irrita con facilidad, evita Parfum, Limonene, Linalool y Alcohol Denat. en posiciones altas. El alcohol da esa sensación de frescor inmediato que muchos asocian con "está funcionando", pero en pieles reactivas o después del sol tiende a aumentar la sensación de tirantez cuando se evapora.
4. Sistema conservante
Un producto con tanta agua necesita conservante sí o sí. Los habituales y bien tolerados son el fenoxietanol, el benzoato sódico con sorbato potásico, el alcohol bencílico y el ácido deshidroacético. Que un gel presuma de "sin conservantes" y venga en un bote abierto a temperatura ambiente es motivo para desconfiar, no para confiar. La única excepción razonable son los formatos monodosis o los que exigen refrigeración y lo dicen claro.
5. Certificación y trazabilidad
En cosmética ecológica, los sellos con criterios públicos y auditoría externa son COSMOS Organic, Ecocert, NATRUE y, en producto español, el certificado del comité de agricultura ecológica de la comunidad autónoma correspondiente. En materia prima, el sello del IASC certifica origen y contenido de aloe. Ninguno de estos sellos es una certificación de eficacia: acreditan cómo se ha cultivado y procesado, nada más.
6. Envase y fecha
El aloe se oxida con la luz y con el aire. Un bote opaco o de vidrio ámbar, y mejor todavía con dosificador de presión que con boca ancha, conserva mejor el producto. Busca también el símbolo PAO, ese tarrito abierto con un número: 6M o 12M te dice cuántos meses aguanta desde que lo abres. Y comprueba que el envase no lleva meses achicharrándose en un expositor junto al escaparate.
Regla práctica: si el frontal grita más que el dorso, el dorso es el que tiene razón. Toda la información que importa está en la letra pequeña.
Precios reales de gel de aloe en España, 2026
Rangos de precio observados en verano de 2026 para gel de aloe de uso tópico. El precio por 100 ml es la única cifra que permite comparar botes de distinto tamaño.
| Tipo de producto | Formato habitual | Precio | Precio por 100 ml | Qué esperar |
| Gel de marca blanca de supermercado | 250 ml | 3-6 € | 1,2-2,4 € | Porcentaje de aloe bajo o medio, con perfume y color |
| Gel 99% de herbolario o marketplace | 200-250 ml | 8-14 € | 3,5-6 € | Aloe como primer ingrediente, lista corta |
| Gel 99% ecológico certificado | 200 ml | 12-18 € | 6-9 € | Certificado COSMOS o equivalente, trazabilidad de finca |
| Gel de cultivo canario o peninsular | 100-200 ml | 10-22 € | 8-14 € | Origen local declarado, tirada corta |
| Aftersun con aloe | 300-400 ml | 6-15 € | 2-4 € | Aloe diluido más emolientes; formato familiar |
Pagar más de 9 € por 100 ml solo tiene sentido si compras certificación, origen concreto o una formulación con activos adicionales que te interesen. Por debajo de 2 € los 100 ml, casi seguro que el aloe es minoritario. La franja de 3,5 a 6 € es donde vive la mayoría de los productos que recomendaríamos a alguien que empieza, y es exactamente el rango del gel de aloe vera puro que hemos analizado.
Cómo elegir un jugo de aloe vera para beber
El zumo de aloe cambia de reglas porque cambia de categoría: deja de ser cosmético y pasa a ser alimento o complemento alimenticio. Eso implica etiquetado nutricional, responsable con domicilio en la Unión Europea, número de lote y, en el caso de los complementos, notificación ante la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición. Con esas reglas en la mano, hay cuatro datos que separan un buen zumo de un agua azucarada con nombre bonito.
Porcentaje real de zumo de aloe
Mira la lista de ingredientes, no el frontal. Un producto que declara «zumo de Aloe barbadensis 99,7%» y abre la lista con ese ingrediente es otra cosa que uno que empieza por «agua, zumo de aloe 15%, azúcar, ácido cítrico, aroma». Ambos existen y ambos son legales, pero el segundo se parece más a un refresco. En los formatos de un litro pensados para tomar 20-30 ml al día, el porcentaje alto es lo que hace que el envase cunda.
Filete interior y control de aloína
Repite aquí lo que ya hemos contado: interesa que el zumo se haya elaborado con el filete o pulpa interior, o que se declare descolorizado con carbón activo. Los fabricantes cuidadosos publican el contenido de aloína en el certificado de análisis del lote y muchos lo mantienen por debajo de 1 ppm. Si el producto viene de fuera del circuito europeo, esa garantía puede no existir y el aloe entero sin tratar tiene un efecto laxante que no es ninguna broma.
Azúcares, edulcorantes y conservantes
El aloe puro tiene un sabor amargo y astringente que a mucha gente le cuesta. Para corregirlo, la industria añade zumo de uva, manzana o pera, sacarosa, sucralosa o glucósidos de esteviol. No hay nada malo en ello mientras lo sepas: revisa la tabla nutricional y fíjate en los azúcares por 100 ml. Un zumo con 8-10 g de azúcar por 100 ml aporta lo mismo que un refresco convencional. Como conservantes verás sorbato potásico, benzoato sódico o ácido cítrico, todos autorizados y habituales.
Envase, pasteurización y fecha
El zumo de aloe se estabiliza con tratamiento térmico suave o con alta presión en frío. La opción en frío conserva mejor los polisacáridos, cuesta más y suele exigir cadena de frío. Los envases de un litro con tapón de rosca y cuello ancho son cómodos, pero una vez abiertos hay que refrigerarlos y consumirlos en el plazo que indique el fabricante, normalmente entre dos y cuatro semanas. Si compras en verano por internet, mira si el vendedor usa embalaje isotermo.
Qué mirar en la etiqueta de un zumo de aloe vera. Datos observados en productos a la venta en España en 2026.
| Dato de la etiqueta | Buena señal | Señal de alarma |
| Primer ingrediente | Zumo de Aloe barbadensis | Agua o zumo de manzana |
| Porcentaje de aloe | Declarado y por encima del 95% | No aparece en ningún sitio |
| Parte de la hoja | Filete o pulpa interior, o descolorizado | «Hoja entera» sin más detalle |
| Aloína | Menos de 10 ppm, mejor por debajo de 1 ppm | Sin mención ni certificado de lote |
| Azúcares por 100 ml | Por debajo de 2 g | Por encima de 8 g |
| Responsable | Empresa con domicilio en la UE | Solo un vendedor de marketplace |
Sobre la dosis: los fabricantes suelen recomendar entre 20 y 50 ml al día, repartidos o en una sola toma. Nosotros no vamos a darte una pauta distinta de la del envase, porque cada producto tiene una concentración diferente y porque la dosificación de un complemento alimenticio depende de tu situación personal. Empieza siempre por la cantidad más baja que indique el fabricante y consulta con tu médico o tu farmacéutico si tomas medicación o tienes cualquier problema digestivo.
Cómo usar el gel de aloe vera en casa sin complicarte
La mayoría de los problemas con el aloe tópico no vienen del producto, vienen de la forma de aplicarlo. Estas son las pautas que damos cuando nos preguntan, ordenadas por caso de uso.
Prueba de tolerancia antes de nada
El aloe se tolera bien en general, pero pertenece a una familia botánica con casos documentados de dermatitis de contacto. Antes de extenderlo por la cara o por una zona amplia, aplica una cantidad pequeña en la cara interna del antebrazo y espera 24 horas. Si aparece picor, rojez que no baja o pequeñas ronchas, no lo uses. Esta prueba cuesta un día y evita un disgusto, sobre todo con productos que llevan perfume o alcohol.
Rutina facial
El gel funciona como capa acuosa, no como crema. El orden que tiene sentido es limpiar, aplicar el gel sobre la piel todavía ligeramente húmeda, esperar a que se absorba un minuto y sellar después con tu hidratante o con un aceite ligero. Si te lo saltas y dejas el gel solo, en piel seca notarás tirantez al cabo de un rato porque el agua se evapora. Por la mañana, el protector solar va siempre al final; el aloe no protege del sol ni sustituye al fotoprotector.
Después del sol
Es el uso más popular y el que más se malinterpreta. Un gel de aloe frío alivia la sensación de calor de un enrojecimiento leve porque aporta agua y frescor, y por eso se usa desde hace generaciones. Ahora bien, una quemadura solar es un daño real de la piel: si hay ampollas, dolor intenso, fiebre, escalofríos o afecta a una superficie grande, o si le ocurre a un bebé o a un niño pequeño, la respuesta correcta es acudir al médico, no untar más gel. Guardar el bote en la nevera hace la aplicación mucho más agradable.
Cabello y cuero cabelludo
En el pelo, el aloe se usa como acondicionador ligero antes o después del champú. Aporta deslizamiento y ayuda a definir el rizo sin apelmazar, que es la razón de que aparezca en tantos productos para cabello rizado. Aplícalo en medios y puntas sobre el pelo húmedo, o mezcla dos cucharadas con unas gotas de tu aceite habitual como mascarilla de veinte minutos. En el cuero cabelludo, con moderación: el exceso de producto sin aclarar puede dejar residuo.
Depilación, afeitado y pequeñas rozaduras
Aplicado tras el afeitado o la depilación, el gel refresca y no deja película grasa, lo que gusta en pieles que se irritan con los bálsamos clásicos. Sobre rozaduras superficiales limpias puede usarse para mantener la zona confortable, pero no es un producto sanitario ni cura heridas: si hay corte profundo, sangrado que no cesa, mordedura, quemadura con ampolla o signos de infección, hay que ir al centro de salud.
El aloe es un buen complemento de una rutina sensata. No sustituye al fotoprotector, ni a una crema con lípidos en piel muy seca, ni a un tratamiento prescrito.
Precauciones, contraindicaciones e interacciones
Aviso sanitario. Esta página es informativa y de orientación de compra. El aloe vera no es un medicamento y no debe usarse para tratar, prevenir ni curar ninguna enfermedad. La normativa europea de declaraciones de propiedades saludables, el Reglamento (CE) 1924/2006 y el Reglamento (UE) 432/2012, no recoge ninguna alegación autorizada para el aloe vera, así que ni nosotros ni ningún fabricante podemos atribuirle efectos sobre la salud.
Si tienes una enfermedad, estás en tratamiento, estás embarazada o en periodo de lactancia, o vas a dárselo a un menor, consulta antes con tu médico o con tu farmacéutico. Ante síntomas persistentes, acude a un profesional sanitario en lugar de recurrir a productos de herbodietética.
Uso oral: en qué situaciones conviene frenar
El consumo de zumo de aloe está desaconsejado durante el embarazo y la lactancia por precaución, y no se recomienda en niños pequeños. Tampoco es una buena idea si tienes una enfermedad inflamatoria intestinal, obstrucción intestinal, dolor abdominal de origen desconocido o problemas renales o hepáticos. Los preparados con látex o aloe entero sin descolorizar pueden provocar diarrea y pérdida de electrolitos, y su uso prolongado como laxante es justo lo que la Unión Europea quiso cortar con el Reglamento (UE) 2021/468.
Interacciones que conviene comentar con tu farmacéutico
Al ser el efecto laxante el riesgo principal, las interacciones más citadas tienen que ver con él. Cuando hay diarrea se altera la absorción de otros medicamentos y se pierde potasio, lo que preocupa especialmente si tomas diuréticos, corticoides o digoxina. También se recomienda prudencia con los anticoagulantes y con los antidiabéticos orales, y separar la toma de aloe de la de cualquier medicación al menos un par de horas. Nada de esto sustituye a la revisión de tu tratamiento por un profesional: llévale la etiqueta del producto y que la vea.
Uso tópico: reacciones posibles
En la piel, lo que puede aparecer es una dermatitis de contacto con picor, rojez o pequeñas vesículas, más probable si hay alergia a plantas de la familia de las liliáceas o si el producto lleva perfume. Evita aplicarlo sobre heridas abiertas profundas y sobre quemaduras con ampollas. Si notas escozor que va a más en lugar de a menos, retíralo con agua y deja de usarlo.
Qué no vas a leer aquí
No vas a leer que el aloe vera adelgaza, desintoxica, refuerza las defensas, mejora la digestión ni actúa sobre ninguna dolencia concreta. Circulan cifras y estudios citados de memoria en muchas páginas de venta; los reguladores europeos revisaron ese material y no autorizaron ninguna declaración. Nuestro criterio es simple: te contamos cómo elegir el producto, cuánto cuesta y cómo se usa, y dejamos las cuestiones de salud a quien tiene la formación para valorarlas.
Conservación, caducidad y señales de que algo va mal
El aloe es materia viva y muy acuosa, y eso se nota en su vida útil. Estos son los plazos que manejamos.
Duración orientativa de los productos de aloe vera. Prevalece siempre lo que indique el envase, el símbolo PAO y la fecha de consumo preferente.
| Producto | Sin abrir | Una vez abierto | Dónde guardarlo |
| Gel comercial con conservantes | 24-36 meses | 6-12 meses (símbolo PAO) | Lugar fresco y sin luz directa; la nevera lo hace más agradable |
| Gel casero de hoja recién cortada | No aplica | 1-2 semanas refrigerado | Nevera, en tarro limpio y opaco |
| Zumo pasteurizado en brik o botella | 12-24 meses | 2-4 semanas | Nevera, tapado y en vertical |
| Zumo procesado en frío | 6-12 meses refrigerado | 1-2 semanas | Nevera desde el primer día |
| Cápsulas y comprimidos | 24-36 meses | Hasta la fecha del envase | Seco, cerrado, lejos del vapor del baño |
| Hoja entera sin cortar | No aplica | 2-3 semanas | Nevera, envuelta en film o papel |
Señales de que hay que tirarlo: color que vira a marrón o rosado, olor agrio o a fermentado, textura que se vuelve líquida y separada, burbujas en un producto que no las tenía o un envase abombado. Un gel que se ha oxidado no es peligroso por norma, pero ha perdido buena parte de lo que pagaste. Y una regla que sirve para todo: no metas los dedos en el bote, usa una espátula o elige envases con dosificador.
Aprovechar tu propia planta de aloe
Tener un aloe en casa es fácil: tolera el olvido mejor que el exceso de cariño. Quiere maceta con buen drenaje, sustrato de cactáceas, sol filtrado y riegos espaciados, cada dos o tres semanas en verano y casi ninguno en invierno. El error más repetido es regar de más: si las hojas se ablandan y la base se oscurece, el problema es el agua, no la falta de ella.
Para extraer el gel, corta una hoja exterior por la base con un cuchillo limpio, ponla de pie en un vaso durante diez o quince minutos y deja que escurra el líquido amarillo, que es el látex. Después lávala, quítale la corteza y los bordes con dientes, y saca el filete transparente. Guárdalo en un tarro de vidrio en la nevera y úsalo en un plazo de una o dos semanas. Ese gel casero no lleva conservantes ni ha pasado ningún control, así que para uso tópico puntual va bien y para tomarlo no lo recomendamos.
Ojo con la especie: la que se usa es Aloe vera o Aloe barbadensis miller, y hay ornamentales muy parecidas, como el Aloe arborescens o algunas agaves, que no son lo mismo. Si no tienes claro qué planta tienes, no la utilices.
Cinco ideas sobre el aloe vera que conviene revisar
«Cuanto más verde, más natural»
Al revés. El gel de aloe puro es transparente o ligeramente ambarino. El verde intenso de muchos geles sale de colorantes autorizados que no aportan nada al producto salvo el aspecto que el comprador espera.
«Sin conservantes es mejor»
En un producto con más del 95% de agua, la ausencia de conservante es un riesgo microbiológico, no una virtud. Prefiere un sistema conservante bien tolerado y declarado antes que una promesa de pureza en el frontal.
«El aloe vera protege del sol»
No. No tiene factor de protección solar y no debe usarse en lugar de un fotoprotector. Su sitio está después de la exposición, no en vez de la crema.
«Da igual gel que zumo»
Son productos con normativa, procesado y precio distintos. Un gel cosmético no está pensado para beberse, y algunos llevan ingredientes que no son de uso alimentario. Nunca tomes por boca un producto etiquetado como cosmético.
«Si es natural, no interacciona con nada»
El aloe oral tiene interacciones descritas, sobre todo por su efecto laxante. Que una planta lleve siglos usándose no la convierte en inocua para cualquiera en cualquier dosis.
Nuestro resumen tras revisar el mercado: en gel, paga por una lista de ingredientes corta con aloe al principio; en zumo, paga por filete interior, aloína controlada y poco azúcar. Todo lo demás es marketing.
Nuestro veredicto y cómo trabajamos
Si buscas un solo producto de aloe para casa, empieza por un gel tópico al 99% de 200 o 250 ml en la franja de 8 a 14 €: cubre el uso diario, el aftersun del verano y el pelo, y el gasto por aplicación es mínimo. El zumo ecológico tiene sentido si te interesa probar el formato oral y aceptas el sabor, siempre respetando la dosis del envase y con el visto bueno de tu médico si estás en tratamiento.
Para elaborar esta guía hemos comparado fichas técnicas y listas INCI de productos a la venta en España, hemos anotado los precios de herbolario, gran superficie y marketplace en el verano de 2026 y hemos contrastado el marco legal con los textos publicados: Reglamento (CE) 1223/2009 para cosmética, Reglamento (UE) 2021/468 para los derivados hidroxiantracénicos, Real Decreto 1487/2009 para complementos alimenticios y Reglamentos (CE) 1924/2006 y (UE) 432/2012 para las declaraciones de propiedades saludables. Los precios se mueven, así que revisa siempre la cifra del día en la tienda. Si compras a través de nuestros enlaces de afiliado, el precio para ti es el mismo y a nosotros nos permite mantener el sitio.